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  • Herramienta 9 Sobre los escenarios de futuro

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  • Herramienta 9 Sobre los escenarios de futuro

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    III. Estrategia Herramienta 9 Sobre los escenarios de futuro

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    El rol de los centros historicos en la ciudad contemporania. El caso de El Cairo islámico.

    Dr. Mahmoud ISMAIL Ingeniero-arquitecto Doctor en Urbanismo Egipto

    Introducción

    A inicios del siglo XX, y cerca de un siglo y medio después de la fundación de la disciplina del “urbanismo” por parte del arquitecto Ildefonso Cerdá1, podemos afirmar que hoy en día estamos bien informados sobre la ciudad contemporánea, sobre los mecanismos políticos y económicos que la han producido y sobre las técnicas que determinan su forma y su estructuración. En relación a la ciudad contemporánea y su urbanismo difuso, encontramos dos discursos opuestos. Por un lado, se teme la desaparición de toda especificidad que identifique una cultura particular. Del otro, se considera que la “globalización, lejos de ser una simple dilatación universal del proceso de producción industrial occidental, se base, por el contrario, en un modo de valorar las especificidades de cada región del mundo2". Una de las consecuencias del primer discurso ha sido denominada por Françoise Choay como “inflación patrimonial3". Esta inflación patrimonial tiene como resultado hoy en día efectos tales como la elaboración constante de cartas internacionales de conservación para preservar sobre todo tipo de legado histórico y el interés creciente en la rehabilitación del patrimonio arquitectónico y urbano. No pudiendo escoger entre estas dos líneas de pensamiento, la ciudad se ha visto artificialmente repartida en espacios destinados, por un lado, al desarrollo, y por otro, al patrimonio. Esta política ha sido útil en la época en que era necesario combatir los estragos de la renovación urbana, oponiendo los espacios de lo permitido a los espacios de lo prohibido, y ha preservado numerosos núcleos históricos de las ciudades, pero se muestra hoy en día infecunda, en ausencia de un proyecto global interesando en todas las categorías espaciales. Paralelamente, el patrimonio construido es un legado que no cesa de crecer por la incorporación permanente de nuevos bienes, tanto por la ampliación del marco cronológico que la constituye como de los entornos geográficos en los cuales estos bienes se inscriben. En este contexto, por un lado, los arquitectos invocan el derecho artístico de la creación. Como sus antecesores, quieren marcar el espacio urbano y no estar relegados fuera de los muros o condenados, en las ciudades históricas, al “pastiche”. Nos recuerdan que a través del tiempo, los estilos también han coexistido, se han yuxtapuesto y articulado en una misma ciudad o en un mismo edificio: la seducción de una ciudad como París o como el centro histórico de El Cairo deriva de la diversidad estilística de sus arquitecturas y de sus espacios. En cuanto a los propietarios, éstos revindican el derecho a disponer libremente de

    sus bienes. El día a día nos lo demuestra. Sin embargo, las amenazas permanentes que pesan sobre el patrimonio no impiden un alto consenso a favor de su conservación y de su protección - principios que son oficialmente defendidos en nombre de los valores científicos, estéticos, memoriales, sociales, urbanos, de los cuales este patrimonio es portador en las sociedades industriales avanzadas4. Constatamos igualmente la creciente atención sobre los problemas de los núcleos históricos de las ciudades, lo que refleja, antes incluso de expresar una exigencia cultural, la ansiedad de todos aquellos que, alarmados por las condiciones actuales, buscan en el pasado un remedio para el futuro5.

    El centro histórico del Cairo

    Vamos a plantear el papel actual de los centros históricos de las ciudades egipcias a través del ejemplo de El Cario, hoy en día la ciudad más grande del mundo árabe y del continente africano, y que es suficientemente representativa del magma presente en la ciudad contemporánea. En medio siglo de expansión, la

    El valor futuro y la atractividad de los centros históricos, como en el caso de El Cairo, deben apoyarse en el patrimonio que poseen. En la metrópoli cairota este patrimonio preserva aún un valor simbólico enorme para la ciudadanía.

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    III. Estrategia Herramienta 9 Sobre los escenarios de futuro El rol de los centros históricos en la ciudad contemporania. El caso de El Cairo islámico.

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    metrópolis ha absorbido multitud de lugares cargados de historia. Lo que queda de la antigua ciudad no representa mucho más de un uno por ciento de la superficie urbanizada actual. Hablando del centro de la magápolis cairota, el término de wast al-balad (“centro ciudad”) se refiere a un espacio preciso, la ciudad “moderna” del siglo XIX, fundada por el khedive Ismaïl, mientras que a la llamada ciudad “antigua”, continúa siendo designada por términos tan diversos como ciudad “oriental”, “islámica”, “medieval”, “fatimida”, “histórica”, “Viejo Cairo” -si bien esta apelación se refiere sobretodo al barrio copto, Masr al-Qadîma- o “ciudad vieja”. En cuanto al concepto de “medina”, señala Mercedes Volait, no es -¿o ya no es?- parte del vocabulario en uso, mientras que sigue siendo de uso común en otros países de la región6". Declarado ”patrimonio cultural de la humanidad” por la UNESCO en 1979, El Cairo Islámico, núcleo histórico de la ciudad de El Cairo, denominado desde hace poco “El Cairo Histórico”, presenta dos aspectos excepcionales. El primero es que ninguna ciudad en el mundo musulmán posee la riqueza arquitectónica de sus monumentos, y en el mundo, sólo Roma sobrepasa en variedad, pero no en número, dicha riqueza. El segundo aspecto es que, como en Ispahan, Delhi o Samarkanda, los monumentos de El Cairo dan ritmo a la ciudad. Es decir, sirven de puntos de referencia para la percepción y la toma de conciencia del estado de la ciudad y de su entorno urbano ante los cambios físicos y sociales del siglo XIX. Una distancia considerable separaba las nuevas urbanizaciones de la segunda mitad del siglo XIX, de urbanización racional y baja densidad, de las zonas más antiguas de la capital, lo cual tuvo como consecuencia una lenta pauperización de estas áreas, en el mismo momento en que desde las instituciones empezaba a tomarse conciencia de que éstas eran un patrimonio a preservar. La transformación de los barrios antiguos «conforme a las exigencias de higiene y de la circulación” empezó a llevarse a cabo de manera sistemática, y desde la estricta aplicación del urbanismo reglamentario puesto en práctica antes de 1882. El Cairo Histórico se compone de barrios poblados y fuertemente contaminados. Los monumentos históricos y el patrimonio urbano sufren al igual que los habitantes de estos barrios los efectos de la crisis de vivienda, de la falta de espacios abiertos, de la densidad de la circulación, de la carencia de alcantarillado... Con la construcción del centro de negocios durante la segunda mitad del siglo XIX, el centro histórico empezó a vaciarse de sus habitantes originarios, sobretodo de la alta burguesía, de los jefes religiosos y de los dirigentes políticos. En los años 1950, casi toda la población perteneciente a dichas clases había abandonado los barrios históricos y la mayoría de sus casas habían sido reemplazadas por talleres, pequeñas fábricas y artesanos. Al mismo tiempo, los tejidos históricos recibieron la llegada de numerosos emigrantes de las zonas rurales.

    Hoy en día, la impresión que domina en estas zonas es la de la miseria, lo cual agrava la negligencia de los servicios públicos en este Cairo olvidado. Inmuebles modernos, degradados prematuramente, remplazan las antiguas construcciones, rápidamente estropeadas por un mantenimiento insuficiente y una ocupación demasiado densa (fig.1). Las actividades tradicionales que habían asegurado el equilibrio en la ciudad antigua (comercio y artesanado) decaen o subsisten en los alrededores del Khân al-Khalîlî, como una “reserva” para turistas. Estos barrios centrales se “des-densifican”, con una población que busca en otros lugares, sobretodo en el noreste y en el sur de la ciudad, unas condiciones mejores de vida.

    Interacción entre el Cairo histórico y la megalópolis Cairota

    La ciudad antigua es uno de los primeros espacios comerciales de la ciudad. Por supuesto, están presentes los comercios de proximidad para satisfacer las necesidades de los habitantes, pero sobretodo, el comercio especializado drena los flujos del conjunto de la capital. “No queda nada del gran comercio internacional que hacía vivir al centro. [...] Sin embargo, la parte antigua del centro permanece sin competencia para cientos de productos y determinadas clientelas. Para muchos cairotas y egipcios, al menos de las clases populares, el eje Azbakiyya-Khân al-Khalîlî por la calle

    Figura 1. El tejido urbano antiguo, rico en monumentos históricos, está invadido hoy en día por construcciones modernas de hormigón de calidad mediocre / Mahmoud ISMAIL

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    Mûski y la calle al-Azhar son lugares emblemáticos de El Cairo, una referencia fundamental.7". La ciudad vieja tiene casi la exclusividad de la artesanía, destinada, entre otros, a los turistas, ven