El triunfo definitivo de María Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María. Que hoy...

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Meditacin del Papa Francisco Qu bello es esto: hacer memoria de Dios, como la Virgen Mara que, ante la obra maravillosa de Dios en su vida, no piensa en el honor, el prestigio, la riqueza, no se cierra en s misma. Por el contrario, tras recibir el anuncio del ngel y haber concebido al Hijo de Dios, qu es lo que hace? Se pone en camino, va donde su anciana pariente Isabel, tambin ella encinta, para ayudarla; y al encontrarse con ella, su primer gesto es hacer memoria del obrar de Dios, de la fidelidad de Dios en su vida, en la historia de su pueblo, en nuestra historia: "Proclama mi alma la grandeza del Seor... porque ha mirado la humillacin de su esclava... su misericordia llega a sus fieles de generacin en generacin". Mara tiene memoria de Dios. En este cntico de Mara est tambin la memoria de su historia personal, la historia de Dios con ella, su propia experiencia de fe. Y as es para cada uno de nosotros, para todo cristiano: la fe contiene precisamente la memoria de la historia de Dios con nosotros, la memoria del encuentro con Dios, que es el primero en moverse, que crea y salva, que nos transforma. (S.S. Francisco, 29 de septiembre de 2013).

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El triunfo definitivo de Mara Solemnidad de la Asuncin de la Santsima Virgen Mara. Que hoy al cielo, sea siempre nuestra Madre, gua y compaera de camino hasta la eternidad. Autor: P. Sergio Crdova LC | Fuente: Catholic.netAutor: P. Sergio Crdova LC | Fuente: Catholic.net Primera Lectura:Primera Lectura: del libro del Apocalipsis (11,19a;12,1.3-6a.10ab):del libro del Apocalipsis (11,19a;12,1.3-6a.10ab): Salmo Responsorial:Salmo Responsorial: Sal 44,10bc.11-12ab.16Sal 44,10bc.11-12ab.16 R/.R/. De pie a tu derecha est la reina, enjoyada con oro de OfirDe pie a tu derecha est la reina, enjoyada con oro de Ofir Evangelio:Evangelio: san Lucas (1,39-56):san Lucas (1,39-56): Segunda Lectura:Segunda Lectura: primera carta del apstol san Pablo a los Corintios (15,20-27a):primera carta del apstol san Pablo a los Corintios (15,20-27a): viernes, 15 de agosto de 2014viernes, 15 de agosto de 2014 Una mujer envuelta por el sol, con la luna bajo sus pies. Primera lectura Lectura del libro del Apocalipsis (11,19a;12,1.3-6a.10ab): Se abri en el cielo el santuario de Dios y en su santuario apareci el arca de su alianza. Despus apareci una figura portentosa en el cielo: Una mujer vestida de sol, la luna por pedestal, coronada con doce estrellas. Apareci otra seal en el cielo: Un enorme dragn rojo, con siete cabezas y diez cuernos y siete diademas en las cabezas. Con la cola barri del cielo un tercio de las estrellas, arrojndolas a la tierra. El dragn estaba enfrente de la mujer que iba a dar a luz, dispuesto a tragarse el nio en cuanto naciera. Dio a luz un varn, destinado a gobernar con vara de hierro a los pueblos. Arrebataron al nio y lo llevaron junto al trono de Dios. La mujer huy al desierto, donde tiene un lugar reservado por Dios. Se oy una gran voz en el cielo: Ahora se estableci la salud y el podero, y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo. Palabra de Dios! Te alabamos Seor!Palabra de Dios! Te alabamos Seor! Salmo 44,10bc.11-12ab.16 R/.De pie a tu derecha est la reina, enjoyada con oro de Ofir Hijas de reyes salen a tu encuentro, de pie a tu derecha est la reina, enjoyada con oro de Ofir. R/. Escucha, hija, mira: inclina el odo, olvida tu pueblo y la casa paterna; prendado est el rey de tu belleza: pstrate ante l, que l es tu seor. R/. Las traen entre alegra y algazara, van entrando en el palacio real. R/. Resucit primero Cristo, como primicia; despus los que son de Cristo. Segunda lectura de la primera carta del apstol san Pablo a los Corintios (15,20-27a): Cristo resucit de entre los muertos: el primero de todos. Si por un hombre vino la muerte, por un hombre ha venido la resurreccin. Si por Adn murieron todos, por Cristo todos volvern a la vida. Pero cada uno en su puesto: primero Cristo, como primicia; despus, cuando l vuelva, todos los que son de Cristo; despus los ltimos, cuando Cristo devuelva a Dios Padre su reino, una vez aniquilado todo principado, poder y fuerza. Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga de sus enemigos estrado de sus pies. El ltimo enemigo aniquilado ser la muerte. Porque Dios ha sometido todo bajo sus pies. Palabra de Dios! Te alabamos Seor!Palabra de Dios! Te alabamos Seor! R/. Aleluya, aleluya. Mara fue llevada al cielo y todos los ngeles se alegran. R/. Ha hecho en m grandes cosas el que todo lo puede. Exalt a los humildes. Lectura del santo evangelio segn san Lucas (1,39-56):Lectura del santo evangelio segn san Lucas (1,39-56): En aquellos das, Mara se puso en camino y fue aprisa a la montaa, a un pueblo de Jud; entr en casa de Zacaras y salud a Isabel. En cuanto Isabel oy el saludo de Mara, salt la criatura en su vientre. Se llen Isabel del Espritu Santo y dijo a voz en grito: Bendita t entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! Quin soy yo para que me visite la madre de mi Seor? En cuanto tu saludo lleg a mis odos, la criatura salt de alegra en mi vientre. Dichosa t, que has credo, porque lo que te ha dicho el Seor se cumplir. Mara dijo: Proclama mi alma la grandeza del Seor, se alegra mi espritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillacin de su esclava. Desde ahora me felicitarn todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por m: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generacin en generacin. l hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazn, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacos. Auxilia a Israel, su siervo, acordndose de la misericordia como lo haba prometido a nuestros padres en favor de Abrahn y su descendencia por siempre. Mara se qued con Isabel unos tres meses y despus volvi a su casa. Palabra del Seor! Gloria a Ti, Seor Jess!Palabra del Seor! Gloria a Ti, Seor Jess! Oracin Mara, madre de Jess y madre ma, t escuchaste siempre a tu Hijo. T supiste glorificarlo y te llenaste de jbilo al saber reconocer a Dios. Estrella de la maana, refugio de los pecadores, hblame de l y mustrame el camino para seguir a Cristo por el camino de la fe. Peticin Mara, aydanos a imitar tu docilidad, tu silencio y escucha. Mara, hblanos de Jess. Meditacin del Papa Francisco Qu bello es esto: hacer memoria de Dios, como la Virgen Mara que, ante la obra maravillosa de Dios en su vida, no piensa en el honor, el prestigio, la riqueza, no se cierra en s misma. Por el contrario, tras recibir el anuncio del ngel y haber concebido al Hijo de Dios, qu es lo que hace? Se pone en camino, va donde su anciana pariente Isabel, tambin ella encinta, para ayudarla; y al encontrarse con ella, su primer gesto es hacer memoria del obrar de Dios, de la fidelidad de Dios en su vida, en la historia de su pueblo, en nuestra historia: "Proclama mi alma la grandeza del Seor... porque ha mirado la humillacin de su esclava... su misericordia llega a sus fieles de generacin en generacin". Mara tiene memoria de Dios. En este cntico de Mara est tambin la memoria de su historia personal, la historia de Dios con ella, su propia experiencia de fe. Y as es para cada uno de nosotros, para todo cristiano: la fe contiene precisamente la memoria de la historia de Dios con nosotros, la memoria del encuentro con Dios, que es el primero en moverse, que crea y salva, que nos transforma.(S.S.Francisco,29deseptiembrede2013). ReflexinReflexin Hay, en Jerusaln, dos baslicas cristianas dedicadas a la Asuncin de la Santsima Virgen. Una, ms pequea y modesta en su fachada, pero muy hermosa por dentro, se encuentra al lado del huerto de Getseman. Est en el fondo del torrente Cedrn y muy cerquita de la baslica de la "Agona" o de "Todas las naciones". La fachada es cruzada, pero el interior es la cripta de la primitiva iglesia bizantina construida a finales del siglo IV, durante el reinado de Teodosio el Grande (379-395). Y se cree que en este santo lugar yaci el cuerpo de la Virgen Mara antes de ser asunta a los cielos. La otra iglesia, ubicada en el Monte Sin, es una de las iglesias catlicas ms grandes y ms magnficas de Jerusaln, y se le conoce con el nombre de "iglesia de la Dormicin", pues en ella se pretende recordar y celebrar el "trnsito" de la Virgen de este mundo al otro. Est ubicada a unos cuantos pasos del Cenculo, en donde nuestro Seor celebr la ltima Cena con sus discpulos y en donde instituy la Eucarista. Otra tradicin dice que Mara muri en feso, bajo el cuidado del apstol san Juan. Pero no consta, ni parece verosmil que la Virgen se fuera a una ciudad tan lejana, ya anciana, siendo que en Jerusaln tendra a muchos de sus familiares. Adems, la antiqusima veneracin del sepulcro de la Virgen en Getseman y la celebracin de la fiesta de la Dormicin de Mara en Jerusaln inclinan la balanza hacia esta afirmacin. Sea como sea, el hecho es que, desde los primersimos aos de la Iglesia, ya se hablaba del "trnsito" de la Santsima Virgen, de su "dormicin" temporal y de su asuncin a los cielos. Y, sin embargo, aunque era una creencia general del pueblo cristiano, la Iglesia no proclam este dogma sino hasta el ao santo de 1950. Ha sido, hasta el presente, el ltimo dogma mariano. La bula declaratoria de Po XII reza as: "Proclamamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen Mara, cumplido el curso de su vida terrestre, fue elevada en cuerpo y alma a la gloria celestial". La Asuncin de Mara no se contiene de modo explcito en la Sagrada Escritura, pero s implcitamente. El texto del Apocalipsis que escuchamos en la primera lectura de la Misa de hoy puede ser un atisbo, aunque no tiene all su fundamento bblico. Ms bien, los Santos Padres y los telogos catlicos han visto vislumbrada esta verdad en tres elementos incontestables de nuestra fe: la unin estrecha entre el Hijo y la Madre, atestiguada en los Evangelios de la Infancia; la teologa de la nueva Eva, imagen de la mujer nueva y madre nuestra en el orden de la gracia; y la maternidad divina y la perfecta redencin de Mara por parte de Cristo. Todo esto "exiga" la proclamacinperfecta redencin de Mara por parte de Cristo. Todo esto "exiga" la proclamacin de la Asuncin de nuestra santsima Madre al cielo.de la Asuncin de nuestra santsima Madre al cielo. En efecto, la persuasin de todo el orbe catlico acerca de la excelsa santidad deEn efecto, la persuasin de todo el orbe catlico acerca de la excelsa santidad de Mara, toda pura e inmaculada desde el primer instante de su concepcin; el privilegioMara, toda pura e inmaculada desde el primer instante de su concepcin; el privilegi