Bourdieu y giroux

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Bourdieu, Pierre (1990). Sociologa y cultura. Mxico.GIROUX Y LA PEDAGOGIA DE LOS TIEMPOS NUEVOSEl papel de los maestros como intelectuales comprometidos con la historia

A Manera de Introduccin

En los llamados tiempos de la modernidad, el sistema vigente reclama del maestro, el profesional que cumpla el rol de desarrollar las capacidades y los valores en la sociedad a travs de los estudiantes; empero, poco se dice de la accin social del maestro mxime si su labor en si misma, es enteramente social, como lo reconoce los principales preceptos de la educacin incluyendo lo que se plantea a nivel de UNESCO y los Foros Mundiales de Educacin. Pero mas an, se pasa por alto que las sociedades se desenvuelven en conflictos no solo a nivel de internacional, sino tambin nacional y local, lo que lleva al maestro a un dilema sobre el papel que le corresponde. Viene entonces la pregunta, se est al servicio del sistema reproduciendo las injusticias e inequidades?, se asume un papel renovador y contestatario y que por tanto, procure un mundo nuevo con justicia y armona para todos?.

Giroux (USA, 1943-) pedagogo norteamericano reconoce la lucha social y de clases que se libra, por los intereses que los grupos manejan, y entonces el lanza una propuesta llamada la pedagoga radical (cultural studies and critical pedagogies in postmodern spaces, Routledge, Nueva York, 1996) y que pone en el tapete la posibilidad que tienen los maestros y los estudiantes de resistir las prcticas sociales dominantes, en una suerte de reconocer que la escuela es una entidad en donde contienden tambin la poltica , la cultura y la ideologa, y que a nuestro juicio, y para tales circunstancias, no basta solo resistir, sino tambin emprender acciones movilizadoras de transformacin de las prcticas en la escuela que influyan o contribuyan en la sociedad justa.

En el caso peruano observamos como se incorpora la ideologa a travs de los contenidos curriculares, a travs de la formacin y evaluacin de los maestros y a travs de toda la normatividad que pesa sobre el maestro que lo inhibe y restringe en cuanto al desarrollo de su rol de cambio e innovacin. Se promueve el concepto de democracia en las escuelas a travs de los funcionarios de educacin y que no hace otra cosa que imponer la ideologa a efectos de que conserve el statu quo que permita a las clases poderosas dominar y por consiguientemente explotar, con lo que queda claro que no es democracia lo que se desenvuelve sino dictadura, porque una dictadura es la imposicin de una clase sobre otra. Esto nos lleva a pensar que si asumimos una actitud contestaria, recusadora de cambio, entonces debemos de aceptar que la escuela es el lugar de lucha y contradicciones sea privada estatal; por lo tanto queda claro que la educacin no puede ser neutral, es definitivamente un espacio poltico en la cual los que asumimos una actitud progresista, nos forjamos en miembros activos y crticos de la sociedad.

Que hace falta entonces para ser un maestro de los tiempos nuevos?, Habermas, postula un proceso de autoreflexin que permita rescatar y hacer consciente la funcin reflexiva del conocimiento, que haga frente a un poder represivo institucionalizado, y procure un inters de conocimiento emancipatorio, que a nuestro juicio se entiende como una concepcin del mundo que se forma en lucha, postura y estudio. Es, reconocer el carcter de clase de la educacin, cuya praxis es aquella que transforma la realidad, donde el maestro es el sujeto que se transforma y contribuye a transformar el mundo, no es reitero el que transforma sino el que atiza para que el pueblo lo transforme bajo una ideologa que defienda los intereses del pueblo.

Giroux, La Pedagoga Radical

La esencia de su pedagoga a diferencia de los pedagogos radicales a ultranza que solo reconocen las contradicciones de la sociedad, Giroux asume que el maestro se involucre en la contestacin y la lucha, develando el carcter reproductivo de la escuela pblica que perpeta la ideologa dominante, en esta condicin y a juicio de Giroux - que la compartimos -, el fracaso escolar ya no son por los mismos estudiantes sino es la sociedad.

Y cuando sustenta su pedagoga Giroux dice: En efecto, la escuela no es ni lugar de apoyo de la dominacin que todo lo abarca, ni la localizacin de la revolucin; por lo tanto, contiene los espacios ideolgicos y materiales para el desarrollo de pedagogas radicales (el subrayado es nuestro) (Giroux, 1995). La escuela para este pedagogo norteamericano es una manifestacin de la lucha de clases, no es por decirlo as la expresin genuina, por tanto entonces, todo lo que se pueda hacer es, contribuir a los procesos de cambio, eso es una humildad pero tambin una realidad objetiva que nos seala el rol desde nuestra trinchera y que por cierto est sujeto a la ideologa de transformacin y a las fuerzas polticas progresistas.

Giroux en otro aparte establece la importancia que los grupos oprimidos encuentren una posibilidad transformadora, a travs de lo que el ha denominando una teora de participacin o agenciamiento humano (human agency) y que bajo una produccin cultural, se desenvuelva un medio activo y progresista siendo parte de la inmensa transformacin que necesita nuestro pas. En pocas palabras ante el fatalismo de las organizaciones que deberan defender nuestros intereses, Giroux nos lleva del fatalismo a la posibilidad, y aunque esto suponga producir prcticas pedaggicas alternativas, las conductas de la oposicin miradas desde la teora de la resistencia, se presentan como manifestaciones a travs de la cual los sujetos rechazan la ideologa dominante, y esto es parte de la contribucin que sealamos por la transformacin de la sociedad, lo que se llama tambin los niveles de conciencia. Se considerar entonces una expresin de resistencia si se potencia la conciencia social radical.

Este gran pedagogo americano dentro lo que es las polticas globales en educacin aplicada por la banca multilateral critica que los profesores son objetos de reformas educativas que lo reducen a la categora de tcnicos encargados de llevar a cabo dictmenes y objetivos decididos por expertos muchas veces, ajeno a la realidad cotidiana de la vida en el aula. Lo curioso en esta parte es que el concepto de reforma es un concepto progresista que la banca multilateral lo ha tomado para pasterurizar la educacin en la regin (Gentile).

En la accin diaria Giroux reclama del maestro que como profesional con conciencia social y armado de una pedagoga radical devenga en un intelectual transformativo, en palabras ms objetivas: un agitador social, propagandstico con una concepcin del mundo transformadora pero con un conocimiento de toda la ciencia, cultura y tecnologa moderna que eleve an ms la concepcin del mundo.

Autoreflexin segn Giroux o Conciencia Social Crtica

As una de las tareas perentorias de los maestros progresistas, es generar una fuerte crtica a las ideologas tecnocrticas que disfrazan la explotacin y opresin al maestro y al pueblo; y que en el fondo niega la planificacin, el diseo, la conceptualizacin de la prctica educativa objetiva y real. Dicho en otra manera, la tarea del maestro en la poca actual es ser un trabajador de la mente, cuyo trabajo est al servicio del pueblo, y hoy eso supone generar conciencia, auspiciar la autoreflexin como refiere Giroux y cuya propuesta emancipadora no est al margen de una clase dirigente queAl respecto dice : En el sentido mas general, pienso que la resistencia debe situarse en una perspectiva que tome la nocin de emancipacin como un inters gua () Entonces, el elemento central para analizar cualquier acto de resistencia debe concernir con el descubrimiento del grado en que este ilumina, implcita y explcitamente, la necesidad de luchar contra la dominacin y la sumisin (Giroux, 1986).

Como desarrollar y formarnos como autnticos maestros al servicio del pueblo? Giroux nos da el camino que en poltica se denomina lucha de dos lneas; lnea correcta y lnea incorrecta que al final ha de devenir en la imposicin de una, la lnea correcta.. Giroux lo dice en sus trminos, el dilogo como vehculo de crtica, y dice mas an, dentro de su marco pedaggico que el valor del concepto de resistencia reside en la funcin crtica y en su potencial para utilizar las posibilidades radicales incluidas en su propia lgica y en los intereses contenidos en el objeto de su expresin (Giroux, 1984).

Cmo desarrollamos la pedagoga radical que haga significativa a la escuela para hacerlas crticas, y como lo hacemos crtica para hacerlas emancipatoria? (Giroux, 1986). Las escuelas en el Per y sobre todo las de zonas pobres urbanas, marginales y rurales al cual siempre se le cuestiona de su nivel acadmico y de rendimiento en las escuela pblica tiene ante si no solo el rechazo a propuestas que adocenan el trabajo docente sino a lo que Gramsci planteaba: el desarrollo histrico cultural de los pueblos a partir del trabajo comunitario, docente y ejemplificador. Las dems propuestas podran sealar estrategias de mejorar acadmicamente, de elevar la calidad educativa entre otras, pero nadie pone en cuestionamiento la estructura social que denigra al maestro constantemente, con una prensa que cree educar y un ministerio que pretende tener la frmula mgica de la solucin a los problemas de la educacin cual receta rgida y mecnica. Son pues cosas que invitan a promover maestros cuestionadores crticos a partir de una reflexin y autorreflexin colectiva e individual de lo que se ha denominado la aplicacin de las polticas pblicas concerniente a los temas educativos. Ser crticas es pues, cuestionar el sistema vigente y sobre la misma accin desarrollar y fomentar propuestas vlidas y sobre todo fiables, con miras a una accin progresista global a partir de las prcticas de las escuelas con su nueva pedagoga.

Esto tambin nos lleva a reconocer la dimensin poltica de la educacin y que sabemos por nuestra e